Hemos validado nuestro pipeline de metagenómica frente a la comunidad simulada certificada ATCC MSA-1003, una mezcla de 20 cepas bacterianas dispuestas en un diseño escalonado en cuatro niveles de abundancia (18%, 1,8%, 0,18% y 0,02%). Ese gradiente actúa como una regla interna que calibra el límite de detección de forma directa, en lugar de estimarlo.
Con el perfilado taxonómico por lecturas (Kraken2 + Bracken), la sensibilidad de detección fue del 100%: las 20 especies produjeron una señal detectable, incluidas las cepas más raras del nivel 0,02%.
Ahora bien, para garantizar resultados precisos y fiables aplicamos un umbral de confianza frente al ruido de fondo. Hasta el nivel del 0,18% se confirman todas las especies; en el nivel teórico más bajo, el 0,02%, solo una de las cinco (Phocaeicola vulgatus) destaca claramente sobre el ruido y se reporta como detectada con confianza. El límite de detección fiable de este ensayo es de ≈0,025%; las trazas más débiles se reportan de forma honesta como «presencia no confirmada», a la espera de confirmación ortogonal (perfilado por genes marcadores o mayor profundidad de secuenciación).
Lo que significa para ti
En metagenómica lo fácil es entregar una lista interminable de especies. Lo valioso es saber en cuáles puedes confiar. Nuestro pipeline no solo detecta: separa la señal real del ruido y te dice, especie por especie, con qué nivel de confianza puedes actuar. Así un dato crudo se convierte en una decisión que puedes defender ante un cliente, un comité o un regulador. Y como cada análisis se valida contra material certificado, con trazabilidad completa y un límite de detección caracterizado, no entregamos gráficas bonitas: entregamos resultados sobre los que construir.